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No ha de ofender a nadie el título. El caso es que una persona con la que frecuentemente trabajamos la RC de su colectivo y a la que hemos explicado este tema en diversas ocasiones nos hizo la sugerencia de este artículo y de la explicación de aquello que quería exactamente salió de forma espontanea este título que refleja su intención. Por tanto no es objetivo de este artículo un sesudo escrito doctrinal, sino una explicación sencilla para asegurados no aseguradores.

Enunciado del problema

Si ahora cae el Puente del Diablo, acueducto construido por los romanos en Tarragona en el siglo I a.C., a causa de un error en los cálculos hechos por Marcus Vitruvius Pollio, arquitecto romano que podría haberse responsabilizado el proyecto, ¿a qué aseguradora reclamaríamos?

• La que tenía Vitruvius, que es la que tenía vigencia cuando se cometió el error de cálculo
• La vigente hoy, que es cuando se recibe la reclamación del perjuicio

Un seguro generalista cubre los siniestros que sufrimos mientras lo tenemos en vigor. En el caso de la Responsabilidad Civil Profesional puede ser en el momento en el que se produce el error por parte del profesional, o bien cuando el error provoca la reclamación del perjuicio.

Según el Tribunal Supremo, para que haya Responsabilidad Civil, no solo tiene que haber un error, sino que también tiene que haber un daño provocado.

Acto de reclamar (Claims made)

Hay dos maneras de asegurar la Responsabilidad Civil:

• Cuando cometemos el error, es el momento del siniestro: “acontecimiento“ (ocurrency en inglés)

• El momento del siniestro es cuando el error sale a la luz: “acto de reclamar” (claims made en inglés)

Nos miraremos de la manera “ocurrency” gran parte de la Responsabilidad Civil en que podemos incurrir: Si chocamos con algún coche, si nuestro perro muerde a una persona, si se nos cae una maceta del balcón, etc.

Nos miraremos como “claims made” la Responsabilidad Civil Profesional, porque sólo algunos errores provocarán perjuicio.

Por lo tanto, un seguro que mire los siniestros como “claims made” no nos cubrirá los errores, sino las reclamaciones que éstos provoquen y, por lo tanto, la fecha válida será aquella en la que nuestro cliente o tercero perjudicado nos reclama el perjuicio sufrido.

Esto tendrá un beneficio evidente para nosotros: Desde el momento en que contratamos la póliza, tendremos cubiertas todas las tareas que hemos hecho hasta entonces, de las cuales no conocemos ninguna reclamación y que, si es el caso, estén dentro de la retroactividad que nos ofrece nuestra póliza, en muchos casos ilimitada.

Si contratásemos la póliza con la modalidad “ocurrency”, el primer día no nos serviría de nada, tampoco el segundo, tampoco el tercero, sí con el paso del tiempo.

¿Todo es de color de rosa? Contrapunto

Por la misma razón expuesta, el día que anulemos nuestra póliza “claims made”, perderemos toda posibilidad de reclamar a la aseguradora.

Una prudencia que nos es exigible es la de declarar sin demora las reclamaciones que conozcamos, y una coordinación entre la póliza anulada y la nueva póliza, permitirá tener cubierta en todo momento nuestra Responsabilidad Civil Profesional.

En algunas pólizas está disponible la posibilidad de contratar, en el momento en que dejemos la actividad, cobertura para las tareas realizadas mientras estábamos en activo.

En este momento, como en tantos otros, la tutela de un corredor de seguros especializado será del todo recomendable con tal de ver cumplidas nuestras expectativas de forma satisfactoria.

 

Francesc Solà Sugrañes
Miembro de la Asociación Española de Abogados especializados en Responsabilidad Civil y Seguro. Director Técnico Turcp.es y Fabroker.eu